Resumen de el decameron sexta jornada

—Carísimas señoras mías, son tantas las burlas que los hombres os hacen y especialmente los maridos, que cuando alguna vez sucede que alguna al marido se la haga, no debíais vosotras solamente estar contentas de que ello hubiera ocurrido, o de enteraros de ello o de oírlo decir a alguien, sino que deberíais vosotras mismas irla contando por todas partes, para que los hombres conozcan que si ellos saben, las mujeres por su parte, saben también; lo que no puede sino seros útil porque cuando alguien sabe que otro sabe, no se pone a querer engañarlo demasiado fácilmente.¿Quién duda, pues, que lo que hoy vamos a decir en torno a esta materia, siendo conocido por los hombres, no sería grandísima ocasión de que se refrenasen en burlaros, conociendo que vosotras, si queréis, sabríais burlarlos a ellos?Los personajes representan toda la gama social de la época, desde reyes y nobles hasta criadas y labradores.Son seres comunes, casi siempre desprovistos de cualquier valor noble, caballeresco o cortés y se enaltece su astucia, la cual les permite salir airosos de las situaciones descritas.considerada la más importante de la narrativa medieval, aparecen ya algunos elementos claramente renacentistas, como el tono vitalista, alegre y despreocupado de la mayoría de los cuentos o la concepción del hombre como artífice de su destino, más que como un sera merced de la gracia obligado a raspar una tinaja mientras su mujer practica sexo con su amante Giannello.Dice el marido que ha vendido la barrica, y ella alega que la ha vendido a su vez a otro que para probar su solidez se ha metido dentro.Sale el amante, muéstrase al esposo y se lleva el tonel.

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Para los argumentos Boccaccio reunió material de diversas fuentes: clásicos griegos y latinos, , relatos populares, la vida italiana de la época…Es verdad que me fui a trabajar, pero se ve que no lo sabes, como yo no lo sabía; hoy es el día de San Caleone y no se trabaja, y por eso me he vuelto a esta hora a casa; pero no he dejado de buscar y encontrar el modo de que hoy tengamos pan para un mes, que he vendido a este que ves aquí conmigo la tinaja, que sabes que ya hace tiempo nos está estorbando en casa: ¡y me da cinco liriados!—Y todo esto es ocasión de mi dolor: tú que eres un hombre y vas por ahí y debías saber las cosas del mundo: has vendido una tinaja en cinco liriados que yo, pobre mujer, no habías apenas salido de casa cuando, viendo lo que estorbaba, la he vendido en siete a un buen hombre que, al volver tú, se metió dentro para ver si estaba bien sólida.No sé por qué no cojo esos amantes como hacen las otras.Entiende bien, marido mío, que si quisiera obrar mal, bien encontraría con quién, que los hay bien peripuestos que me aman y me requieren y me han mandado propuestas de mucho dinero, o si quiero ropas o joyas, y nunca me lo sufrió el corazón, porque soy hija de mi madre; ¡y tú te me vuelves a casa cuando tenías que estar trabajando! , no te molestes, por Dios; debes creer que te conozco y sé quién eres, y hasta esta mañana me he dado cuenta de ello.

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